La prestación de un servicio de matriculación de los vehículos vendidos es una prestación accesoria a efectos del IGIC

Una sociedad fue inspeccionada por la Agencia Tributaria Canaria respecto al IGIC. Como resultado de esta inspección, se emitió un acta de disconformidad debido a la discrepancia de la sociedad en cuanto a la consideración de los servicios de atriculación de vehículos como prestaciones accesorias a la venta de los mismos.

Las cuestiones de interés casacional objetivo se centran en determinar si, para los sujetos pasivos del IGIC cuya actividad principal es la venta de vehículos, el servicio de matriculación de vehículos vendidos debe considerarse, a efectos de determinar la base imponible del IGIC según el artículo 22 de la Ley 20/1991 de modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, como una prestación accesoria o independiente. En caso de no poder establecer una doctrina general aplicable a todos los casos, se precisa qué criterios deben aplicarse para discernir si dicho servicio es accesorio a la venta de vehículos.

El Tribunal Supremo determinó que, dentro del marco de una actividad principal centrada en la venta de vehículos, el servicio de matriculación de los vehículos vendidos debe considerarse como una prestación accesoria a la entrega principal del vehículo, para efectos de la base imponible del IGIC conforme al artículo 22 de la Ley 20/1991. Este criterio se fundamenta en la interpretación de normativas y jurisprudencia europeas y nacionales sobre el concepto de prestaciones accesorias en el ámbito del IVA, aplicables por analogía al IGIC. Según esta interpretación, una prestación se considera accesoria cuando no constituye un fin en sí misma, sino que facilita el disfrute del servicio principal en mejores condiciones, siendo indispensable para su uso legal.

Por tanto, el Tribunal Supremo establece que el servicio de matriculación es accesorio a la venta de vehículos, basándose en principios de coherencia interpretativa con la normativa aplicable y jurisprudencia pertinente TJUE, que sostiene que operaciones estrechamente vinculadas deben considerarse como una sola operación cuando su desglose sería artificial.