14
dic
| Publicado en: Mercantil

El Tribunal Supremo aclara qué ocurre cuando una sociedad entra en causa de disolución, su administrador no promueve su disolución y, posteriormente, cesa.

El administrador es responsable solidario de las deudas sociales surgidas a partir de que la sociedad entrara en causa de disolución, pero no de las posteriores a su cese. Además, el Alto Tribunal dictamina que, el administrador nombrado en una sociedad incursa en causa de disolución sin que el administrador saliente haya promovido disolverse, tendrá de nuevo un plazo de dos meses para promover dicha disolución y, de no hacerlo, será cuando empiece a responder por las deudas surgidas a partir de que fuera nombrado administrador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *